Museo de Arte Colonial de La Habana

Museo de Arte Colonial de La Habana

Museo de Arte Colonial de La Habana

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Ubicado en la Casa Bayona (1720) en la Plaza de la Catedral, el Museo de Arte Colonial recrea el entorno de vida de la aristocracia cubana de los siglos XVII-XIX.

El Museo de Arte Colonial ocupa la Casa Bayona, en la Plaza de la Catedral, en el corazón de la Habana Vieja. Esta mansión del siglo XVIII recrea el entorno de vida de la aristocracia cubana entre los siglos XVII y XIX a través de su mobiliario, vajilla, vitrales y arquitectura colonial.

Por qué visitar el Museo de Arte Colonial

El museo presenta un doble interés: el edificio en sí, considerado uno de los más antiguos aún en pie de la Habana Vieja, y sus colecciones de artes decorativas reunidas en cuatro espacios de exposición. La visita ofrece una lectura concreta del hábitat aristocrático colonial cubano: disposición de las habitaciones, materiales, objetos cotidianos, mobiliario importado o producido localmente. El conjunto está inscrito en el patrimonio mundial de la UNESCO junto con el centro histórico de La Habana.

Cuente entre 1 y 1,5 horas de visita para recorrer las salas a un ritmo tranquilo. El museo es igualmente atractivo para amantes de la arquitectura como para visitantes interesados en la historia social de Cuba.

Historia de la Casa Bayona

La Casa Bayona, también llamada Palacio de los Condes de Casa Bayona, fue construida en 1720 por orden del gobernador Luis Chacón. La regaló a su hija con motivo de su matrimonio con el primer conde de Casa Bayona. El edificio es generalmente presentado como el más antiguo aún en pie de la Habana Vieja, aunque esta prioridad sigue siendo discutida entre los historiadores.

A lo largo de los siglos, la mansión ha tenido varias vidas. Después de su función residencial, albergó sucesivamente la sede del Real Colegio de Escribanos, la redacción del periódico La Discusión y un almacén de la destilería Arechabala. Su proximidad con la catedral alimentó durante mucho tiempo un rumor erróneo, según el cual habría albergado el tribunal de la Inquisición en Cuba, cosa que nunca sucedió.

El edificio fue restaurado en 1931 por el arquitecto Enrique Gil Castellanos, seguido de una rehabilitación más fiel en 1969. El museo es hoy gestionado por la Oficina del Historiador de la Ciudad en colaboración con la Universidad de La Habana.

Qué ver en el museo

La arquitectura del edificio

La fachada, sobria y simétrica en dos niveles sin entresuelo, está coronada por un techo de tejas criollas. Los balcones de madera tallada y hierro forjado, el pórtico para caballos y el patio central son característicos de las grandes mansiones coloniales cubanas. En el interior, destacan los suelos de mármol rojo, los techos de casetones (artesonado) en madera preciosa y elementos decorativos de inspiración mudéjar. Las paredes de color garbanza y los techos azules de la planta baja enmarcan un patio exuberante.

Las artes de la mesa

La colección reúne servicios de vajilla y porcelanas de los siglos XVIII y XIX, importadas de Limoges, Worcester o Royal Doulton, así como producciones locales. Algunas piezas están decoradas con escenas de la vida colonial cubana.

Mobiliario y recreaciones de interiores

Salón, comedor, dormitorio y gabinete permiten comprender la disposición de las casas burguesas. Se pueden ver muebles barrocos, piezas de estilo Imperio cubano y creaciones rococó-victorianas atribuidas al ebanista estadounidense John Henry Belter. Varios objetos provienen de la familia del conde de San Juan de Jaruco. En el piso superior, el antiguo espacio residencial expone camas, alfombras, una humidificadora de puros y un piano inglés de estilo Sheraton en el que ocasionalmente se ofrecen conciertos.

Vitrales, herrería y objetos decorativos

Una sala está dedicada a los vitrales del siglo XIX recuperados de varios barrios de La Habana (Habana Vieja, Guanabacoa, Vedado), algunos de ellos en forma de media luna (medio puntos). Aldabas, pomos, rejas de hierro forjado y bronces complementan la lectura del trabajo artesanal de la época.

La sala de la cochera

Este espacio presenta un quitrín del siglo XIX, vehículo tirado por caballos típico de la aristocracia cubana, acompañado de estribos, espuelas y equipos de cocheros. La visita concluye con algunas curiosidades: los restos de una antigua cocina, una bañera de mármol italiano y una reja finamente trabajada.

Una cuarta sala, temporal, acoge exposiciones temáticas renovadas sobre el patrimonio cubano o la historia de La Habana.

Información práctica

El museo abre de martes a domingo, durante el día. Los horarios exactos y la tarifa de entrada varían regularmente: se recomienda verificarlos en el lugar o en la Oficina del Historiador antes de la visita. La tarifa sigue siendo moderada.

La visita puede realizarse libremente. Los empleados a veces ofrecen un acompañamiento informal a través de las salas, con comentarios sobre los objetos expuestos; una propina es bienvenida a cambio de este servicio.

Cómo llegar

El museo se encuentra en la Plaza de la Catedral, frente a la catedral, en la Habana Vieja. Desde el Capitolio o el Parque Central, cuente unos diez minutos a pie por las calles peatonales del centro histórico (calles Obispo o Mercaderes, luego Empedrado). Los bicitaxis y coco-taxis también sirven al barrio. La Plaza de la Catedral no es accesible en vehículos particulares: la visita se realiza a pie.

Para ver alrededor

La Plaza de la Catedral concentra varios sitios en pocos metros: la catedral San Cristóbal, el Centro Wifredo Lam y el Palacio del Marqués de Arcos. A corta distancia, la Plaza de Armas, la Plaza Vieja y la Calle Mercaderes prolongan naturalmente el recorrido en la Habana Vieja. Para ampliar el descubrimiento del país, puede consultar nuestra ficha sobre La Habana o explorar otros sitios cubanos como la Catedral de Santiago, el Castillo de Jagua o la Bahía de Cochinos.

Preguntas frecuentes

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Preguntas frecuentes

Se ubica en la Plaza de la Catedral, frente a la catedral, en el barrio de la Habana Vieja, en La Habana.
El museo abre de martes a domingo, durante el día. Los horarios exactos varían según la estación; es preferible verificarlos antes de la visita.
Cuente aproximadamente 1 a 1,5 horas para recorrer los cuatro espacios de exposición a un ritmo tranquilo.
Sí, la Casa Bayona fue construida en 1720 por orden del gobernador Luis Chacón. Es generalmente considerada como uno de los edificios más antiguos aún en pie de la Habana Vieja.
No. Esta afirmación es un rumor erróneo, probablemente vinculado a la proximidad del edificio con la catedral. La Casa Bayona nunca tuvo esta función.

Ampliar el descubrimiento

El Museo de Arte Colonial se integra naturalmente en un itinerario a través de la Habana Vieja y más allá. Para preparar una estancia completa en Cuba, consulte nuestros viajes a Cuba.

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