Museo de la Ciudad

Museo de la Ciudad

Museo de la Ciudad

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Ubicado en el antiguo Palacio de los Capitanes Generales en la Plaza de Armas, el Museo de la Ciudad recorre cuatro siglos de historia de La Habana en 40 salas.

En la Plaza de Armas de la La Habana Vieja, el Museo de la Ciudad (Museo de la Ciudad) ocupa el antiguo Palacio de los Capitanes Generales, uno de los edificios coloniales más importantes de Cuba. Sus 40 salas recorren cuatro siglos de historia urbana, desde la fundación de La Habana en 1519 hasta la Revolución de 1959.

Por qué visitar el Museo de la Ciudad

Tres razones principales motivan una parada en este museo. Primero, el edificio en sí: un palacio barroco cubano completado en 1792, cuya fachada de piedra caliza está incrustada de fósiles marinos aún visibles. Después, la riqueza de las colecciones, que abarcan la época colonial española, las guerras de independencia y la joven República. Finalmente, el marco en sí: un patio pavimentado con mármol blanco donde pasean pavos reales, en cuyo centro se alza una estatua de Cristóbal Colón erigida en 1862, considerada según algunas fuentes como la primera estatua dedicada al almirante instalada en el continente americano.

Historia del Palacio de los Capitanes Generales

La construcción comenzó en 1776 sobre las ruinas de la Parroquia Mayor, la primera iglesia de La Habana destruida dos veces. El proyecto fue lanzado bajo la autoridad del gobernador Felipe Fondesviela, marqués de la Torre, y completado en 1792 durante el mandato de Luis de las Casas.

El palacio sirvió como residencia oficial de 65 capitanes generales españoles entre 1791 y 1898, luego como sede de la administración militar estadounidense de 1899 a 1902. El 20 de mayo de 1902, se convirtió en palacio presidencial hasta 1920, acogiendo notablemente la investidura del primer presidente cubano, Tomás Estrada Palma. El edificio posteriormente albergó el ayuntamiento, antes de acoger el museo a partir de 1968, bajo la autoridad de la Oficina del Historiador de La Habana.

Qué ver en las colecciones

Las 40 salas de exposición permanente están distribuidas en los antiguos apartamentos y pasillos del palacio. Cada sala documenta un capítulo de la historia cubana.

Piezas emblemáticas que no te puedes perder

  • La primera bandera cubana, izada en 1850 por Narciso López;
  • Una máquina telegráfica de 1865;
  • Un cañón artesanal de cuero y latón utilizado por los mambises durante las guerras de independencia;
  • El barco utilizado por Antonio Maceo en 1896 para cruzar la Trocha de Mariel;
  • Muebles de estilo Luis XV y Luis XVI, porcelanas y objetos que pertenecieron a la élite colonial;
  • Uniformes militares, carruajes del siglo XIX, armas e insignias históricas.

Las salas temáticas

  • La Parroquia: restos arqueológicos y obras religiosas provenientes de la primera iglesia de Cuba, ubicada antaño en el mismo sitio del museo;
  • La Giraldilla: dedicada a la primera escultura de bronce fundida en La Habana;
  • La Heráldica: banderas, títulos y objetos relacionados con la nobleza cubana;
  • Sala de los Cobres cubanos: forja y metalurgia locales;
  • Sala Emilio Roig: objetos que pertenecieron al historiador;
  • Pinacoteca: pinturas cubanas del siglo XIX a la época moderna;
  • Sala de los Uniformes españoles y sala de la Cuba heroica: luchas por la independencia.

El Salón del Trono merece una parada especial: alberga un trono preparado para una visita real española que nunca tuvo lugar. Una maqueta de la primera locomotora que circuló en Cuba y una sala de Carruajes completan la evocación del siglo XIX.

El patio y la vista a la Plaza de Armas

El patio central, pavimentado con mármol blanco y bordeado de arcadas, constituye el corazón del edificio. Los pavos reales que pasean por allí añaden una nota inesperada. Desde las salas del piso superior, se divisa El Templete, que marca el lugar de la fundación de la ciudad, así como los edificios que bordean la Plaza de Armas.

Información práctica

El museo abre de martes a domingo, con horarios más restringidos el domingo por la mañana y cierre los lunes. Es mejor verificar los horarios actualizados antes de la visita, ya que pueden cambiar. La tarifa de entrada sigue siendo moderada para un museo de este tamaño.

Las audioguías están disponibles en español e inglés, y las visitas guiadas permiten una lectura más profunda de las colecciones. Calcula entre 1h30 y 2h30 para recorrer las principales salas. La fotografía generalmente está permitida sin flash, pero algunas salas pueden hacer excepción: es prudente informarse en la recepción.

Cómo llegar

El museo se encuentra en la Plaza de Armas, en el centro histórico peatonal de La Habana Vieja, clasificado como patrimonio mundial de la UNESCO. Desde el Capitolio o el Parque Central, calcula 10 a 15 minutos a pie por las calles Obispo u O'Reilly. Los bici-taxis y coco-taxis dejan en la entrada del barrio peatonal. No hay estacionamiento disponible en las inmediaciones; los vehículos privados se estacionan en los bordes del centro histórico.

Qué ver en los alrededores

La Plaza de Armas en sí merece un paseo: alberga un mercado de libros antiguos y varios edificios coloniales. El Templete, justo enfrente del museo, marca el lugar presunto de la fundación de la ciudad en 1519. El Castillo de la Real Fuerza, a pocos pasos, es una de las fortalezas más antiguas de América y alberga la veleta original de la Giraldilla. Para continuar descubriendo Cuba, ve también el Castillo de Jagua cerca de Cienfuegos, o la Catedral de Santiago en el otro extremo de la isla.

Preguntas frecuentes

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Preguntas frecuentes

Calcula entre 1h30 y 2h30 según tu interés por los detalles históricos. Una visita rápida de las salas principales y el patio puede hacerse en una hora, pero los aficionados a la historia colonial y los apasionados por el mobiliario antiguo pueden pasar medio día allí.

Las audioguías se ofrecen en español e inglés. No hay versión en francés disponible hasta la fecha. Los hispanohablantes pueden optar por una visita guiada con un guía de habla hispana si está disponible, o equiparse con una guía en papel.

La fotografía generalmente está permitida sin flash, pero algunas salas o exposiciones temporales pueden imponer restricciones. Es mejor confirmar las condiciones en la recepción al llegar.

El edificio del siglo XVIII tiene varios pisos y no fue diseñado pensando en la accesibilidad moderna. La planta baja y el patio son accesibles, pero el piso superior, que contiene una parte significativa de las colecciones, requiere el uso de escaleras.

Prepara tu visita a La Habana

El Museo de la Ciudad constituye una parada clave para entender la formación de la capital cubana y el peso de su pasado colonial. Para integrar esta visita en un itinerario más amplio, consulta nuestros viajes a Cuba y nuestras sugerencias sobre La Habana.

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